HELIPUERTO MODULAR FORESTAL

Situación: Ámbito forestal de Castilla y León
Fecha: 2009
Estado: Concurso. 3er PREMIO
Promotor: Cátedra de la Madera de Castilla y León / Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León / Asociación de Alumnos ÁGORAS.arq
En colaboración con David González Gallo y Andrea Manzoni, arquitectos

 

La atención a las exigencias de intervención urgente en zonas de difícil acceso suele hacer necesaria la dotación de servicios helitransportados de rescate y/o de atención sanitaria. Un territorio tan amplio como el de Castilla y León requiere la dotación de bases locales de actuación. La Comunidad posee la mayor extensión boscosa de España, generalmente situada en zonas montañosas o de complejo acceso directo, con gran potencial productor y turístico poco aprovechado.

El concurso plantea la necesidad de diseñar una base de vigilancia e intervención aerotransportada en alguno de estos enclaves estratégicos, de manera que potencie el desarrollo sostenible de la zona.

 IDEA

 El proyecto parte de la adaptabilidad a dos premisas fundamentales:
– Realidad física variable: topografía, vegetación, orientación, etc.
– Necesidades locales variables: diversos programas, posibilidad de crecimiento, desarrollo turístico, etc.

La intención es producir un módulo que sea repetible y asociable casi interminablemente. Es un módulo que tiene la característica de ser funcionalmente mutable, capaz de dar soluciones distintas a partir de formas asociativas del elemento base, constituyendo una fórmula variable en cada situación y necesidad, además de ofrecer las siguientes ventajas:
– Facilidad y rapidez constructiva.
– Posibilidad de construcción y deconstrucción parcial en fases independientes.
– Autonomía de las infraestructuras.
– Posibilidad de crecimiento según el desarrollo local y turístico.

 Al igual que  sucede en las pequeñas poblaciones rurales, donde las construcciones se distribuyen de manera aleatoria, casi espontánea, y donde el único elemento que sobresale de su serena horizontalidad es la iglesia con su torre-campanario, el proyecto traza un plano contínuo elevado que se va plegando y desplegando sobre sí mismo, hasta dar forma a la torre de vigilancia, que asciende separándose del conjunto y buscando ser el elemento visual reconocible desde la lejanía. Intentamos de ésta manera emular la arquitectura popular de la región, logrando integrar el conjunto proyectado con las formas tradicionales de asentamiento rural  hasta conseguir ser uno más, como un pequeño poblado disperso en la montaña.

El proyecto pretende ser una envolvente contínua de madera ligeramente elevada respecto al plano del suelo, buscando el menor impacto ambiental, la menor alteración de la topografía y evitando el deterioro de la madera debido a la humedad del terreno.

La unión de cinco módulos conforman el centro neurálgico del proyecto, y pretenden integrar el programa destinado a uso sanitario y retén con la creación de un espacio polivalente desde el que se accede a la torre de vigilancia. Esta zona multiusos podría destinarse  a distintas actividades: desde la ampliación del espacio sanitario en caso de emergencia o capilla eventual, hasta la creación de un centro de interpretación con aula dedicada a conferencias y actividades destinadas a potenciar el turismo local. Ambos usos se encuentran integrados y separados mediante un sexto módulo abierto que sirve de espacio de recepción.

El espacio destinado a refugio-albergue se plantea en el proyecto como una serie de módulos independientes del resto del programa, emulando la disposición aleatoria y espontánea de las casas en entornos rurales y permitiendo así una gran libertad funcional. Mediante la unión y repetición de módulos conseguimos crear programas con posibilidades casi infinitas para uso como vivienda. De esta manera conseguimos que el conjunto pueda desarrollar el turismo de la zona.